Empleados judiciales participan del curso sobre ética judicial denominado “Código Iberoamericano de Ética Judicial”, dictado por el profesor universitario en filosofía, Gabriel Torres y el abogado, Ignacio Ramallo.
Ambos profesionales cumplen funciones dentro del Poder Judicial de Salta, y desde el conocimiento íntimo de la institución plantearon la propuesta de pensar la ética judicial como camino para combatir la falta de legitimidad que sufren nuestras organizaciones democráticas en épocas de la posverdad, flagelo del cual la justicia no es ajena.
Existe, a nivel general, una marcada disminución de confianza en las funciones a las que son llamadas las instituciones sociales. Éstas, como entes abstractos ideales, están representadas por las personas que las integran, y sobre las cuales recae el descrédito de la comunidad. Con el objetivo de acompañar a la Corte de Justicia de Salta, en su preocupación por vincular la ética al comportamiento de cada uno de sus agentes judiciales, los disertantes se concentraron en hacer de esta capacitación un taller práctico, que permita al empleado judicial adquirir los conocimientos teóricos e inmediatamente relacionarlos con sus quehaceres diarios.
“Es fundamental que cada integrante del Poder Judicial se sienta parte de la institución, se ponga la camiseta”, dijo Ramallo. El sentido de pertenencia, viene de la mano con el peso de la responsabilidad de lo que se está representando. Y conseguirlo desde la ética, es una forma de reforzar, desde adentro, la legitimidad institucional.
Durante la capacitación, los agentes judiciales interiorizaron diversos conceptos, avanzando desde lo general hasta lo puntual y concreto, aprendieron, analizaron y debatieron nociones filosóficas de ética, deontología (que trata sobre los principios éticos que rigen en una profesión) y de moral, para luego centrar la atención en la relación entre el derecho y la ética y en la ética judicial, precisamente.
Finalmente fueron instruidos sobre los principios del Código Iberoamericano de Ética Judicial -al cual adhiere la Corte de Justicia de Salta, desde el 2016 por Acordada 12.128-, destacándose las coincidencias que existen entre ese tratado internacional que fundamenta la conducta de los jueces y el Reglamento Interno del Poder Judicial, que rige el comportamiento de los demás colaboradores de justicia.
A través de intercambio de experiencias, proyección de videos disparadores, brainstorming y debates, los disertantes lograron instalar en los asistentes la idea de la ética judicial como marco general y guía de la conducta laboral diaria, reforzando el objeto inicial: recuperar la legitimidad de la institución judicial, desde el comportamiento ético de sus integrantes.
